Acusan a Valbuena de frenar proyectos de renovables de manera irregular

Los promotores se sienten «víctimas» de la «arbitrariedad» en Lanzarote y Fuerteventura

 

Lo hicieron en febrero y vuelven a la palestra para denunciar «el continuado rechazo y la injustificada complicación administrativa» a la que se enfrentan los proyectos que promueven y que deben estar operativos antes de que termine este año. Desde aquel primer toque de atención ha avanzado el papeleo de algunos parques eólicos y plantas fotovoltaicas, pero cada vez está más claro que muchos no verán la luz, sobre todo en Lanzarote y Fuerteventura.

Eso significará la inmediata devolución a Bruselas del dinero que, vía fondos Feder, la Comisión Europea autorizó a emplear como incentivo a la inversión para la penetración de las energías limpias en el Archipiélago. La Asociación Canaria de Energías Renovables (ACER) afirma, además, que las trabas que se encuentran en el camino y que no
tienen base legal las colocan «los máximos responsables de la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias», a cuyo frente está José Antonio Valbuena.

La refriega se contextualiza en la ausencia de planificación territorial en las dos islas más orientales del Archipiélago y la oposición de los cabildos de ambas a que se tramiten iniciativas por la vía del interés general. En las últimas semanas, además, se ha paralizado uno de los parques eólicos majoreros en funcionamiento hasta que se esclarezcan los motivos que propiciaron la aparición de dos guirres muertos.

El pasado viernes, el director general del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), Joan Groizard, reconoció que habrá que devolver parte de los fondos habilitados por Europa para fomentar la presencia de energías limpias en el mix energético de las Islas. El organismo que dirige fue el encargado de fajarse con las autoridades europeas para convencerlas de la pertinencia de destinar fondos públicos al recorte de emisiones de gases nocivos en Canarias. Groizard reconoció en la entrevista que fracasar ahora en parte del empeño dificultará futuras negociaciones.

Todos los proyectos, eólicos o fotovoltaicos, que no estén operativos el 31 de diciembre de este año perderán la subvención. «A nuestro entender estamos siendo víctimas de una paralización arbitraria de los expedientes administrativos que está frenando el desarrollo energético de Canarias, que en este momento es más necesario que nunca para asegurar el suministro», explicó el presidente de ACER, Enrique Rodríguez de Azero. Él mismo advirtió, además de que con ello se está llevando «a la ruina a las empresas» que decidieron concurrir a las subastas diseñadas por el IDAE y que resultaron adjudicatarias de potencia eólica o fotovoltaica.

La asociación va más lejos y denuncia «un posible comportamiento irregular», ya que las decisiones contrarias a sus intereses no están «contempladas en ningún marco legal». Parte de las empresas adjudicatarias se han topado, siempre según ACER, con «la transmisión expresa de instrucciones tendentes a que no se emitan las autorizaciones administrativas de algunos proyectos que han completado correctamente toda su tramitación administrativa». Es decir, los inversores aseguran que han cumplido con todas las exigencias de la normativa y se han encontrado con obstáculos que no encuentran acomodo en ninguna ley. Lo mismo ocurre con los «requisitos innecesarios» que
llegan, en casos, a impedir la tramitación de los expedientes.

Aparte de perder los fondos europeos al no poder materializar la inversión, las empresas también se quedarán sin los «derechos de conexión a la red eléctrica» que tuvieron que pedir para poder verter la energía que se gesta en sus plantas. Para conseguirlos tuvieron que depositar unos avales que, según Rodríguez de Azero, «se ejecutarán».

Las subvenciones para los proyectos que no cristalicen se tendrán que devolver a Bruselas

Los empresarios aseguran que se les ponen obstáculos que no se contemplan en la ley

Desde ACER señalaron «la clara incoherencia del Ejecutivo canario que, por una parte, afirma públicamente tener una apuesta clara y definida por las energías renovables y, por otra, complica la tramitación de los proyectos».
Joan Groizard señaló al final de la semana pasada que no basta con
negarse a la instalación de un parque eólico o una planta fotovoltaica en un lugar determinado, sino que resulta razonable ofrecer una alternativa. «De lo contrario, nos estaremos haciendo trampas al solitario cuando decimos que
queremos el cien por cien de renovables», señaló el director general del IDAE.

 

Fuente: La Provincia (04/04/2022)

Autor: Julio Gutiérrez

 

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