El sector fotovoltaico alerta de los riesgos de la planificación en Fuerteventura

El pleno del Cabildo majorero tramita un plan para frenar la expansión de las renovables en la isla

 

El Cabildo de Fuerteventura iniciará este viernes el procedimiento para elaborar un Plan Territorial Especial que regule la instalación de infraestructuras de producción energética, un instrumento de ordenación que afectará el desarrollo de las energías alternativas, especialmente parques eólicos, fotovoltaicos y termosolares.

La iniciativa es parte de una tendencia claramente hostil a la ampliación de potencia instalada en la isla, alentada desde algunas organizaciones ecologistas y partidos políticos, que ha despertado la preocupación en el sector de la fotovoltaica, que advierte de que no es necesaria una planificación “que podría llevar hasta tres años” para evitar los efectos negativos en el medio ambiente o paisajísticos, “pues todos los proyectos siguen una estricta evaluación ambiental y de paisaje en su proceso de autorización”, dado que si un proyecto está en una zona de alto impacto ambiental o de paisaje, no se va autorizar.

De esta manera lo entiende José Donoso, director General de la UNEF (Unión Española Fotovoltaica), que advierte que parar cautelarmente el otorgamiento de licencias (algo para lo que el actual Gobierno de Canarias ha habilitado a los cabildos insulares) va a generar “una situación de inseguridad jurídica muy perjudicial para el desarrollo de renovables en la isla y supondrá un perjuicio enorme a las empresas, que han invertido para poder avanzar en esos proyectos”. Además, considera que se exponen a perder los fondos FEDER que concede la Unión Europea.

Por otra parte, siendo como es Fuerteventura un destino turístico internacional de relevancia y dada la importancia creciente que en el exterior tiene la sostenibilidad ante el extranjero, “el hecho de que su suministro de energía dependa de una central que funciona con fuel no contribuye en ningún caso a su buena imagen en el extranjero, aún más si se suma a todo ello las emisiones del tráfico aéreo que necesariamente genera este sector”, añade.

Donoso llama a tener en cuenta los impactos ambientales reales de las instalaciones y subraya que las plantas fotovoltaicas “no tienen un gran impacto ambiental, de hecho, son un refugio para aves y, con medidas de revegetación permiten dar un descanso al suelo y contribuir a frenar la erosión”. Asimismo, “no tienen por qué suponer un gasto de agua” ya que actualmente hay soluciones muy efectivas de limpieza de paneles en seco.

A juicio del responsable máximo de la UNEF, es importante que Fuerteventura avance en la lucha contra la emergencia climática e impulse la transición energética “eliminando los combustibles fósiles y desplegando las renovables para conseguir, además, independencia energética”, pero la aprobación de una moratoria pondría a la isla “de espaldas a la lucha contra la emergencia climática y la alinearía con las tesis neonegacionistas”.

 

Fuente: EnergyHub (29/07/2021)

Autor: Bernardo Sagastume

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